Nacida en Turín, vive y trabaja a caballo entre Milán y París.
Pero en el fondo es una apasionada ciudadana del mundo que nunca ha parado de viajar y de echar raíces de vez en cuando en diferentes lugares.
Cuando aún estudiaba dejó Turín por Florencia atraída por la arquitectura antiacadémica y radical de los grupos Archizoom, Superstudio y Ufo y por sus proyectos valientes y visionarios, alejados del concepto tradicional de diseño. Los motivos del debate intelectual que respiraba en los años de su formación se mezclaron sin antagonismo con su índole global.
Al poco de licenciarse aceptó acompañar a un etnólogo para estudiar las antiguas poblaciones nómadas de Camerún. Se fue a vivir a África y colaboró en los estudios sobre diferentes etnias.
Entre 1970 y 1980 trabajó en Milán junto a Alessandro Mendini, Ettore Sottsass y Andrea Branzi que, bajo la coordinación de Alessandro Guerriero, habían fundado el grupo Alchimia, la corriente antiacadémica y provocadora de la historia cultural del diseño italiano. Muchos de los conceptos de aquel mundo se convirtieron en referencias clave: la emoción más que la función, el valor social de la creatividad expresiva, la función ética de la industria, el valor de la superficie con respecto a la estructura.
Entre 1984 y 2000 vivió en Oriente: la India, Indonesia, Tailandia, Vietnam, China, Hong Kong, Filipinas. Descubrió nuevos mundos capaces de crear cosas inesperadas. En Oriente toman vida ideas y proyectos que nunca hubieran sido posibles en el estudio milanés. Esta experiencia consolida su tendencia natural por la contaminación entre las cosas.
En su intensa y multidisciplinar carrera ha desempeñado (y sigue representando) papeles de arquitecta, diseñadora, directora de arte, decoradora, escenógrafa y ensayista. Se ha encargo del interiorismo de viviendas, oficinas, restaurantes, tiendas y showrooms. Actualmente crea y coordina instalaciones para las más importantes exposiciones de todo el mundo.